Valencia(12.05.03).- Con motivo de la conmemoración del segundo centenario de la Real Expedición Filantrópica de la vacuna de la viruela, el Consell Valencià de Cultura, ha editado un libro sobre aquella iniciativa histórica y sobre las medidas a adoptar ante las nuevas epidemias, así como del posible uso bélico o terrorista de las denominadas armas biológicas.

En el acto, que ha estado presidido por el Conseller de Sanitat, Serafín Castellano, han participado el presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía, el Prof. José María López Piñero, el Dr. Francisco Jesús Bueno, los tres autores del libro que se presentaba. Asimismo contó con la presencia del Subdirector General de Gestión y Calidad de la Dirección General de Salud Pública de la Xunta Galega, Xurxo Hervada Vidal.

La sesión se inició con la intervención del Profesor Grisolía quien recordó que después del atentado contra el World Trade Center de Nueva York, se agravó la alarma pública, en los Estados Unidos de América, ante unos cuantos envíos postales, hasta ahora impunes, conteniendo bacilos del ántrax. “En aquel momento pensé, sin duda ahora los Estados Unidos tomarán precauciones”, añadiendo, “me refería a la falta aparente de preocupación oficial anterior a estos hechos ante los peligros que representa la mera existencia, en unas u otras manos, de armamento biológico fabricado como tal. El vértigo histórico al que desde entonces nos hemos visto arrastrados por los hacedores de acontecimientos, con su secuela de inseguridad sin parangón me hace modificar la frase ampliando su sujeto: sin duda ahora también los españoles deberemos tomar precauciones”.

Por su parte el profesor López Piñero, realizó un recorrido histórico desde la variolización china hasta la vacuna antivariólica, destacando la figura del valenciano Francisco Javier Balmis, nombrado por Carlos IV director de la Real expedición Marítima de la Vacuna, como ha explicado López Piñero “para extender la nueva práctica preventiva de la viruela, que había sido uno de los grandes verdugos de la infancia en el siglo XVIII”. Dicha Expedición fue el primer programa oficial de vacunación masiva realizado en el mundo.

Francisco Bueno, dijo que en la actualidad, el miedo por los males que amenazan a la sociedad, o ante los peligros a que los ciudadanos nos podemos enfrentar, se han convertido en un asunto de vital trascendencia o carente de todo interés, en función de la presencia o ausencia que los diversos actos de terror y las amenazas tengan en los medios de comunicación; y por supuesto, de la grande o pequeña “alarma social”, que la información y/o propaganda genere en la sociedad.

El terrorismo, como sucesión de actos de violencia contra las personas o contra los bienes materiales, tiene entre sus fines el de infundir miedo en la sociedad, para así justificar sus acciones violentas y alcanzar mejor sus objetivos, por muy ilícitos, deplorables y perversos que sean los mismos.

En este mundo, insistió el doctor Bueno, permanentemente amenazado por diferentes riesgos que generan especiales miedos y alertas sociales, “debemos depositar la confianza en todos los seres humanos, para que sirviéndonos de los avances sociales y científicos, la humanidad progrese en solidaridad y equidad, erradicando las desigualdades y podamos hacer frente a todos los peligros, potenciando la prevención de las enfermedades, contribuyendo entre todos a la salud y a la paz mundial”.

La iniciativa estuvo auspiciada por AVENTIS Pasteur vacunas para la vida.

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